Himnos de academias de tenis

Himnos de academias de tenis, incluida la prestigiosa Walter Grundfeld, Barcelona tennis academy, tienen como ideal y gran modelo a seguir el Himno Olímpico, que es el himno deportivo más sagrado del mundo, en tanto las Olimpiadas son el evento deportivo más crucial e importante de la contemporaneidad. Así que todo en ellas son un ejemplo a secundar, y no lo es menos su himno compuesto por el griego Spyridon Samaras, tomando como letra las palabras de un poema de su compatriota Kostis Palamas.

Esta obra se cantó por primera vez el 25 de marzo de 1896, por un coro de miembros de las sociedades musicales de Grecia, como segmento cimero de la ceremonia inaugural de los I Juegos Olímpicos de Atenas 1896, localizada en el Estadio Panathinaiko.

Este himno indica el camino a todos los demás himnos de eventos y entidades deportivas como son las escuelas de tenis, donde se debe mantener la esencia de este tipo de texto lírico, que busca expresar sentimientos positivos de alegría y celebración, en pos de enaltecer el orgullo y sentido de pertenencia hacia la institución representada por tal tipo de canto.

Originalmente, los himnos antiguos eran composiciones corales concebidas en honor de una divinidad.